La mesoterapia consiste en la infiltración de pequeñas cantidades de medicamentos alopáticos que desarrollan una acción antagónica para combatir el problema del que se trate y que puede ser muy diferentes de la celulitis y la grasa, aunque es en estos campos donde consigue resultados más espectaculares. El procedimiento es sencillo, rápido y con escasas contraindicaciones. A pesar de los avances en este campo, la mayoría de la gente sigue uniendo a la mesoterapia con infiltraciones intradérmica con agujas y pinchazos, sin embargo cada vez resulta más habitual su práctica sin infiltración, por vía percutánea a través de la piel, mediante sonoforesis (energía ultrasónica), electroforesis (limpulsos eléctricos) o luz pulsada.
Es importante informarse muy bien antes de seguir un tratamiento de mesoterapia porque como sucede con todos los tratamientos de éxito existen muchos imitadores y profesionales poco recomendados.
Como la forma de aplicación del tratamiento es sencilla, el secreto está en la tecnología o en la calidad de los aminoácidos que se aplican y que resultan difíciles de identificar a una persona común por lo que habrá que acudir a clínicas y profesionales de toda garantía y esto no corresponde siempre con la fama de los mismos |